La Democracia y sus enemigos
Los Estados Unidos de Norte América, USA, para los amigos, es el reino de la DEMOCRACIA, donde nació, de la mano de los grandes pensadores del siglo XVII y llega a nuestros días sin un solo tropezón.
Es el País donde se puso en práctica y ha sido exitosa desde 1717. Una ideología con raíces en los pensadores franceses, que hicieron la revolución contra la monarquía, para terminar con un emperador.
Hubo también pensadores ingleses cristianos, como John Locke, Thomas Hobbes, Adam Smith, entre otros, que pusieron las bases filosóficas y políticas para que los padres fundadores de USA, cambiaran el mundo entero. George Washington, Thomas Jefferson, Benjamin Franklin, John Adams, Alexander Hamilton, James Madison y John Jay.
Así cobra vida, al decir de W. Churchill, la forma de gobernarnos menos mala inventada hasta el momento. Pero no nace sola ni todo poderosa. Tiene sus defectos, anclados en su propia creación. Uno de ellos, quizás el mas nocivo, es el de dar por seguro los principios básicos, y no conocer a fondo la naturaleza humana.
Unos diciendo que el hombre nace bueno y es la sociedad la que lo hace malo, y otros diciendo que nace malo y solo la sociedad los puede encausar, sofrenando su maldad natural.
Personalmente y con todo respeto por esos grandes pensadores, creo que desde que nuestros ancestros se bajaron de los árboles, nunca hubo, no hay hoy ni habrá dos seres humanos iguales.
La genética se impone y la variabilidad es infinita. Somos una especie en la que hay, buenísimos, buenos, regulares, malos y malísimos. Santos y demonios.
La ventaja era, que el mundo, en ese entonces, todavía tenía un continente entero virgen, atrasado y vacío, para que la gente huyera de los efectos secundarios pero inevitables de la Revolución Industrial.
Los principios básicos de la democracia incluyen la buena fe, la santidad de la palabra dada, soberanía popular, igualdad ante la ley, libertad de expresión, y asociación, elecciones libres y periódicas, pluralismo político, división de poderes, respeto a los derechos humanos y gobierno de la mayoría pero con protección y respeto de las minorías.
Era una concepción, que surge de la convicción de que los seres humanos, nacen libres y dotados de derechos inalienables, derivados de su propia naturaleza y que son previos a cualquiera otra concepción.
De ahí vendrán los derechos humanos, que son creados por los humanos para los humanos.
La OCLOCRACIA, es el gobierno de la muchedumbre, el populacho o la turba, entendido como una degeneración de la DEMOCRACIA, donde el poder es ejercido por la masa de forma anárquica, violenta o manipulada.
Estas cosas las sabían ya los griegos, hace tres mil años.
Y son las enfermedades de la DEMOCRACIA.
En los lugares donde no hay DEMOCRACIA, estas cosas no ocurren, porque no hay LIBERTAD.
Como en Irán, por ejemplo, y esos países donde hay monarquías absolutas o teocracias fanáticas, ancladas en el siglo VI de nuestra era.
Pero la DEMOCRACIA, por ahora, carece de armas para defenderse, so pena de desnaturalizarse y sus enemigos, se aprovechan de esas debilidades, para infectarla por dentro ya que la historia muestra que la vía violenta no ha dado resultado, ni militar, ni terrorista ni social ni político.
Sea que gobierne la izquierda tanto como la derecha, es posible que aparezca la OCLOCRACIA, como tumor maligno que destruye la DEMOCRACIA por dentro.
La OCLOCRACIA no llega sola. Necesita para desarrollarse, una fase previa, que es el debilitamiento deliberado de la sociedad, mediante la aplicación de las doctrinas de Gramsci.
Es la etapa de la KAKISTOCRACIA, que es el gobierno de los peores. Así fueron apareciendo gobernantes, electos, con niveles educacionales apenas primarios, legisladores sin educación secundaria como mínimo, títulos falsos o inexistentes, a desempeñar cargos y responsabilidades de gobierno. Alguien dijo que, el primer acto de corrupción es aceptar un cargo para el que no se está capacitado. Cualquier semejanza con la realidad regional, es pura coincidencia.
Mediante las doctrinas de Gramsi, para vencer a la Democracia es necesario golpearla desde adentro, a través de la cultura. Y la cultura, debe ser modificada lentamente a través de la educación y las organizaciones sociales, con miras al colectivismo donde el estado rige todo para todos.
Nada le importa a Gramsci que llegar al poder, de la forma que sea, para poder crear al soñado hombre nuevo, como si se pudiera sin destruir los derechos fundamentales con los que vino a la vida.
Quizás, por eso, aparecieron los "ismos" que durante los dos últimos siglos, regaron el planeta de hambre, guerra, miseria y cientos de millones de muertos.
Conclusión, no confundir nunca, DEMOCRACIA, REPUBLICANA, LIBERAL, con derecha o izquierda. No son ni serán nunca la misma cosa.
Lonjazo.

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