Lo que siempre queda, es el fracaso.
La clave del fracaso del comunismo, justamente es pretender hacer magia con la realidad.
Al mejor estilo de García Marquez.
Viven y nos hacen vivir en un delirio de novela.
Y no es que el comunista no la vea, sino que aprendió, Gramsci mediante, como hay que hacer para que la gilada no se de cuenta.
Juegan con las cosas mas básicas de la naturaleza humana, y lo logran.
Explotan impunemente la envidia, la mentira, para quedarse en el poder, y con la mejor parte en el supuesto reparto que nunca llega para "a gente", pero sí llega sólo para ellos.
Todo está desnudo y a la vista. No lo ve el que no quiere.
Hasta han tenido el rostro, de reconocer públicamente que al pobre hay que mantenerlo pobre pero con esperanza, porque cuando dejan de ser pobres, dejan de votarlos.
Hablame de hipócritas desesperados, porque ven que no pueden evitar la caída final.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home