Una marcha fascista
En suma. Hace ya tiempo que el FA se ha apartado de los nobles ideales de justicia social que inspiraran su fundación. Hace ya tiempo que ha dejado de aglutinar a los sectores más ilustrados de la intelectualidad uruguaya. Y hace tiempo también que no ha vacilado en abrazar las causas de algunos de los regímenes más recalcitrantemente reaccionarios del planeta; es el caso de Hamás, que, bajo los auspicios de la Hermandad Musulmana, se ubica en las antípodas de la protección de los derechos humanos de la mujer, de las comunidades homosexuales y, más ampliamente, de la libertad en general (A fin de cuentas, todo es parte de lo mismo).
Pretender hoy en día, coherencia, seriedad, inteligencia, de lo que va quedando de la izquierda en el mundo, raya el absurdo.
Lo que es evidente no requiere de prueba.
Desde la caída del muro de Berlín, el comunismo mostró su fracaso total.
Pero los comunistas, se asociaron con lo peor del mundo musulmán, (no todo por cierto) y se lanzaron a la conquista del mundo.
Saben que Israel es el primer enemigo a eliminar, luego seguirá el cristianismo, hasta volver al la humanidad al siglo V de esta era.
Seguro en su limitado intelecto, pensaron que Israel, por pequeño en tamaño y población sería el mas fácil para empezar.
Por no estudiar, no saben lo que pasó con el Rey David.
También eran pocos, también estaban en presunta debilidad, también sabían que Dios estaba en el medio.
Eso es lo que pretenden, a la vista está.
Muerte, devastación, eliminación de naciones enteras, para quedarse con unos despojos con los que no sabrían ni por donde empezar.
Formar un califato, eufemismo para no decir dictadura, al estilo iraní, que gobierne a toda la humanidad, o lo que quede de ella.
Con el resto de la humanidad muerta o esclavizada, vendrá la paz, de la tumba.
Pero no va a pasar.
Dios está seleccionando con que parte se queda y que parte será consumida por el fuego eterno.
Lonjazo.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home