Ya no hay caretas. Todo está a la vista. La luz venció a la oscuridad.
La mentira, la ignorancia y la ambición tendieron la emboscada y atacan.
En solo 10 meses, medio planeta está ardiendo y Europa lo está descubriendo por la mala.
Poco a poco nos fueron acostumbrando a la barbarie y hoy explota y sorprende poco, dado su grado de maldad.
Ahora pretenden hacerte creer que si no estás con ellos, sos "la derecha".
No lo permitas, la única oposición real es la Democracia, Liberal desparasitada.
La parejita que está al ataque, es la izquierda y el terrorismo jihadistas, que empezaron las hostilidades sincronizados, en decenas de ciudades.
Iglesias, sinagogas, universidades y edificios estatales están bajo fuego.
Los que fueron traídos como mendicantes sumados a jóvenes estúpidos, resultaron ser la vanguardia de un enemigo salvaje.
Sus reiteradas amenazas se hacen reales, ante la inoperancia de gobiernos cómplices.
Muerte y violencia es todo lo que prometían, y están cumpliendo.
En América se preparan para lo mismo.
El atacante enemigo de la humanidad es la "izquierda", que quede claro.
Cayeron o tiraron las máscaras, todo lo que termina en "ismo" es lo mismo.
Ya no es cuestión de semántica, comunismo, fascismo y nazismo son la misma cosa, ahora temporalmente aliados al jihadismo.
Sepan que dada su naturaleza, solo durará mientras sea necesario.
El maligno existe y muestra sus garras.
El objetivo es la humanidad TODA, empezando por la Democracia, Representativa, Liberal.
Se lo vamos a permitir? Ya no hay marcha atrás.
Los pueblos agredidos tienen que decidir de que lado se ponen y solo hay dos.
O eligen su pasado reciente de Democracia, o serán asesinados y o esclavizados por el demonio.
Es la batalla final, hay que elegir de que lado estar y prepararse para lo peor.
De toda guerra nadie sale ileso. Pero uno gana y el otro pierde.
Es el bien o el mal. El respeto o la imposición. La Libertad y la Democracia, o el despotismo.
Hay dos clases de riqueza, la económica mundana y la interna espiritual.
La económica, hoy está y mañana puede no estar. Puede volver o no volver más.
La riqueza interna, es la que te llevas dentro del alma, donde la muerte no existe.
Es imperecedera.
Es lo único que te vas a llevar cuanto toque partir.
Ese boleto ya está emitido y pagado, pero no tiene fecha cierta.
Que Dios proteja a su humanidad y la limpie de la miseria del demonio.
Lonjazo.